El constante avance tecnológico y la inclusión de las TIC han contribuido a plantear nuevos desafíos para la educación. Con esta integración, un sinnúmero de cambios se han venido dando, este es el caso de las escuelas tradicionales. Hoy en día, las aulas de clase en donde todos los estudiantes se encuentran en el mismo lugar, al mismo tiempo y realizando las mismas actividades de aprendizaje ya no son el pilar fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje (Paredes & Sanabria, 2015), ya que existen nuevos ambientes de aprendizaje que hacen posible que todos podamos aprender a nuestro propio ritmo, con nuestra propia disponibilidad tiempo y desde cualquier lugar.
Para García-Chato (2014) un ambiente de aprendizaje es un sistema integrado por un conjunto diversos de elementos relacionados y organizados entre sí crean circunstancias estimulantes para aprendizaje, estos, por su parte se fundamenta en la planeación, diseño y disposición de todos los elementos que lo propician y corresponde al contexto en que el estudiante se desenvuelve, y a su proceso de aprendizaje. Estos ambientes de aprendizaje, a diferencia de los tradicionales, centran sus objetivos en estudiante, convirtiéndose en un creador activo y autodirigido de contenido.
Este término, no sólo hace referencia a las ubicaciones físicas y sino también a todos los contextos en los cuales los estudiantes aprenden, ya sea al aire libre, fuera del aula de clase o en un espacio virtual (áulico, real y virtual). El término se utiliza a menudo como una alternativa más precisa para el término aula, que tiene connotaciones más limitadas y tradicionales como espacios con escritorios y un pizarrón (García, 2006), en otras palabras, son todas los escenarios en los cuales un estudiante puede desarrollar las competencias necesarias para comparar, relacionar, validar, evaluar, generalizar, reconocer información (aprender).
En este nuevo estilo de educación la labor del docente ha cambiado sustancialmente, este ha pasado de ser el dueño de la materia y el conocedor universal a tener el rol de facilitador del aprendizaje, en donde los contenidos no se limitan a ser recibidos dentro del aula, sino que existe en el infinito mundo de la red, al cual todos acceden, permitiendo un el aprendizaje permanente. Sin embargo, a pesar del sinnúmero de ventajas de los nuevos ambientes de aprendizaje se pueden enunciar algunos peligros, Arenas (2018) teme que esto conduzca a la producción de profesionales en serie con poca distinción entre sí, además que se pierda el contacto personal profesor-alumno y por ausencia, los estudiantes terminen su formación académica con una formación pobre en valores.
Según Rodríguez (2014) para crear un ambiente de aprendizaje apropiado debe estar constituido por 4 espacios fundamentales, estos son: 1. Espacios para la interacción (relación que se establece entre los actores), 2. Espacios de información (conjunto de conocimientos que requiere saber el estudiante), 3. Espacios de producción (la elaboración del producto de aprendizaje que va a realizar el estudiante y que es la muestra material de lo aprendido), 4. Espacios de exhibición (se da a conocer el producto resultante del proceso). Además, gracias a la web 2.0 podemos encontrar un abanico de recursos y/o herramientas que se pueden integrar a los NAA, por nombrar algunos: blogs, foros de discusión, chat, wikis, enciclopedias digitales, sitios especializados que proponen actividades lúdicas como crucigramas, rompecabezas, etc., que, al ser correctamente empleados contribuyen enormemente a la adquisición de conocimiento.
Finalmente, en los NAA deben garantizar un ambiente de aprendizaje motivador, que centre su atención en el estudiante y que permita optimizar el uso de sus recursos dado que una correcta implementación garantizará el desarrollo de la creatividad y participación activa en el proceso de enseñanza-aprendizaje (Gálvez, 2016). Los ambientes de aprendizaje están dirigidos a la formación del saber, el ser y el hacer y para llevar a cabo esta tarea, estos, deben ser altamente dinámicos, versátiles e incorporar el uso de tecnologías para su desarrollo (Correa, 2014).
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| Ávila, M. (2019). INFOGRAFÍA DE AMBIENTES DE APRENDIZAJE. Recuperado de https://miespaciodeaprendizajecolaborativo.blogspot.com/2019/01/infografia-apr.html |
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
- Arenas, E. (2018). NUEVOS AMBIENTES DE APRENDIZAJE. eduardoarenas.com. Recuperado de http://eduardoarenas.com/nuevos-ambientes-de-aprendizaje/
- Correa, F. (2014). AMBIENTES DE APRENDIZAJE EN EL SIGLO XXI. 8.
- Galvez, C. (2016). Nuevos Ambientes de Aprendizaje (NAA) [Educación]. Recuperado de https://es.slideshare.net/carlosantoniogalvezreyes/nuevos-ambientes-de-aprendizaje-naa
- García, L. (2006). Nuevos ambientes de aprendizaje. Recuperado de http://e-spacio.uned.es/fez/eserv/bibliuned:312/editorialjunio2006.pdf
- García-Chato, G. I. (2014). Ambiente de aprendizaje: su significado en educación preescolar. Recuperado de http://www.seg.guanajuato.gob.mx/Ceducativa/CDocumental/Doctos/2014/Junio/Ambiente%20de%20aprendizaje.pdf
- Paredes, J., & Sanabria, W. (2015). Ambientes de aprendizaje o ambientes educativos. “Una reflexión ineludible”. Revista de Investigaciones · UCM, 15(25), 144-158. Recuperado de https://doi.org/10.22383/ri.v15i1.39
- Rodríguez, H. (2014). Ambientes de Aprendizaje. Recuperado de https://www.uaeh.edu.mx/scige/boletin/huejutla/n4/e1.html

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